David Gomez Gomez

Cómo crear contenido brutalmente relevante

5 principios para sobresalir entre tanta estupidez que hay en la web.

El problema del contenido no es que haya demasiado, es que la mayoría es irrelevante.

Sin embargo, esto es una enorme oportunidad para quienes lo ven como una opción de construir reputación, generar credibilidad y posicionarse en el mercado. Aunque haya demasiado contenido, aun es posible sobresalir con información, si es de calidad. Estos son los principios que debe tener en cuenta para ser relevante para la gente que le importa.

5 principios para crear contenido relevante

Piense en ser útil y ayudarle a la gente a mejorar en algo o resolver algo. Lea la mente de su audiencia. La esencia de un buen contenido es eso, relevancia.

1. Útil

No nos digamos mentiras, la web está llena de estupideces. Afortunadamente Google es tan inteligente, que las filtra al máximo. Por eso es relativamente fácil sobresalir, si comparte contenido de calidad.

Regla de oro: Si no tiene nada útil que decir, quédese callado hasta que se le ocurra algo.

El punto de partida para crear contenido de calidad es conocer a su audiencia. Si no sabe a quien le está hablando, dirá cosas irrelevantes tratando de caerle bien a todos. Error garrafal. Para ser útil tiene que conocer lo que es importante para el que está al otro lado.

Enfóquese en los dolores, deseos o retos de su audiencia. Entre más específico, mejor. Evite temas demasiado genéricos y hable de cosas puntuales. Es el contenido del tipo “Cómo hacer/resolver/incrementar/evitar/etc.”

Por ejemplo: Cómo identificar su diferencial en tres simples pasos.

2. Aplicado

Este es otro error común de la mayoría de publicaciones: pontifican sobre todo lo que debería hacer, pero al final no resuelven nada ni le dicen cómo hacerlo. Demasiada disertación y poca aplicación. Mucha retórica política. No necesitamos más de lo mismo.

Un buen contenido le da a la audiencia ideas de cómo aplicar la información. Plantee ejemplos que ilustren su punto. No hable solo del qué, sino del cómo. Haga su información accionable.

Por ejemplo: 16 ejemplos para crear un programa de referidos.

3. Propio

Entre más original y genuino sea su contenido, más atractivo. Es común encontrar sitios que simplemente replican el mismo tema una y otra vez (zzz). No hable de lo mismo que habla todo el mundo. Piense en cosas específicas, comparta sus propios puntos de vista y reflexiones sobre un tema. Hable de experiencias propias o de terceros.

El contenido se vuelve relevante cuando establece un ángulo. No trate de agradar a todos, simplemente comparta lo que piensa. No importa que haya algunos que lo critiquen o que no les importe; si eso pasa, no son su audiencia, gracias por participar.

Querer ser “de todito” lo convierte en “de nadita” ¡focus, focus, focus!

En Bien Pensado por ejemplo hacemos entrevistas a empresarios y gente del gremio, como una forma de exaltar casos de éxito y compartir ideas originales: Entrevistas Bien Pensado.

4. Perenne

Perenne significa que es útil hoy y en cinco o 10 años. Aunque el contenido coyuntural tiene una gran audiencia, se desvanece rápidamente. Son los casos de los contenidos relacionados por ejemplo con el mundial de fútbol, las elecciones presidenciales, el nuevo algoritmo de Google, la biografía del último premio nobel, la historia del equipo que quedó campeón, o cualquier otra cosa. Temas interesantes pero pasajeros.

Si por su tipo de negocio debe enfocarse en cosas de tendencia, alterne con temas que tengan mayor permanencia en el tiempo. El contenido que queda en la web sigue recibiendo visitantes por años. Tenga esto presente cuando piense en qué información compartir.

Por ejemplo, este artículo de hace cinco años sigue siendo válido: Cómo leer la estrategia de su competencia.

5. Digerible

Es decir, escriba para seres humanos, para gente común y silvestre. Estamos exhaustos de perder tiempo con tecnicismos y disertaciones que después de leer un párrafo, la conclusión hubiera podido ser una palabra. Por amor a Jesucristo, no le haga eso a la gente.

Hable en un lenguaje simple, como si le estuviera hablando a sus amigos. Comparta la información en un formato agradable de consumir, con imágenes y videos, espaciado y entretenido. Conciso y al grano. Que sea fácil de escanear, pues recuerde: escaneamos, no leemos.

Por ejemplo: Para vender barato no se necesitan vendedores. Directo y a la yugular.

Si piensa en la gente, Google piensa en usted

Así de simple. No se obsesione con las famosas keywords. No se devane los sesos pensando cómo deleita a Google para que lo rankee mejor. Maravillosamente, si escribe para la gente, está escribiendo para Google y por eso lo premia. El mensaje es ridículamente simple…

Olvídese del algoritmo y acuérdese de la gente.

Para la muestra un botón: de los 2.7 millones de visitantes que recibimos en los últimos doce meses en bienpensado.com, el 86% llegaron por búsquedas orgánicas, es decir, porque nos encontraron Googleando alguna cosa. En otras palabras… por relevancia del contenido.

Si escribe para la gente, directamente está escribiendo para Google. Y cuando decimos “escribiendo” no significa literalmente que tenga que ser contenido escrito (obvio que las palabras rankean); pero pueden ser videos, audios o lo que quiera. El punto es que piense como su audiencia y en lo que le gustaría encontrar. Ellos están esperando exactamente lo mismo que usted.

Good luck my friend!

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