Diseño

Diseño por la inclusión. Cruce de los Andes en handbike.

El nadador de aguas heladas Santiago Gutiérrez y al maratonista mendocino Mario Gutiérrez recorrerán de 17 kilómetros alcanzando una altura de 4.000 metros sobre el nivel del mar.

Santiago y Mario Gutiérrez, cumplirán un hito en el deporte adaptado de alta exigencia: cruzarán la cordillera en handbike por primera vez. La travesía llamada “Ascenso a la gloria” busca desafiar los límites y eliminar los obstáculos a la integración.

Desde un diseño pensado y espacializado para desafiar su Ascenso a la Gloria como los paisajes de colores, formas, texturas y aromas que conforman esta hermosa provincia de Mendoza, es un desafío que Dopler  Agencia de Noticias de Diseño puede transmitir desde nuestro medio para un deporte adaptado. Como en otras oportunidades hemos acompañado la accesibilidad para edificios de la ciudad de La Plata, esta vez nos involucramos con el deporte y las rutas con accesos para y por la inclusión.

Mario contó que todo  comenzó a gestarse hace un año cuando ambos deportistas se cruzaron en las redes sociales y se unieron con un “inventor”, también cordobés, que desarrolló una bicicleta de mano con cambios y ruedas de mountain bike.

El objetivo es ascender el domingo 16 al Cerro Cristo Redentor de los Andes en esta modalidad, llegando a la altura máxima de 4.000 metros sobre el nivel del mar y cruzar hacia Chile. Todo en poco menos de 4 horas y recorriendo una distancia de 17 kilómetros. 

En cuanto a la silla, relató que un fabricante de Córdoba se contactó con ellos y le cedió dos de los prototipos para que lo probaran. Aunque ya existen handcicles en el mercado, este tiene características similares a un rodado común, con cambios, freno a discos hidráulico, ruedas de montain bike rodado 26 y estabilidad.

Mario es la primera vez que corre en uno ya que la silla que usa en pruebas deportivas es de maratón, hecha a medida de acuerdo al tipo de discapacidad que posee. Se empuja con una técnica del pulgar donde se ejerce una presión de 130 kilos por remada.

Para esto se aclimatarán durante dos días en altura y uno de los factores que deberán tener en cuenta son los cambios climáticos repentinos.

El dúo hizo hincapié en la importancia de la práctica deportiva en las personas con discapacidad. Produce una mejora de la calidad de vida, así como beneficios específicos: facilita la movilidad, en el aspecto psicológico y social.

En este sentido buscan que la cordillera y las rutas de Mendoza logren estar adaptadas para este tipo de disciplinas y también para el turismo de personas con movilidad limitada.

Felicitamos a ambos por su gran voluntad y espíritu de superación.

 

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