“En el mundo del diseño contemporáneo, regenerar significa repensar radicalmente nuestra relación con los objetos, con los materiales y con los procesos productivos. Significa entender que diseñar hoy ya no consiste únicamente en crear algo nuevo, sino también, o más bien, en reimaginar lo que ya existe, y es ya también una actitud intelectual”, compartió Gianni Vinciguerra.
Es en este sentido donde se sitúa el trabajo del diseñador David Dolcini, quien estuvo en México como embajador del diseño italiano. En sus trabajos hay una atención muy precisa al ciclo de vida de los objetos. Su enfoque se acerca mucho a la idea de regeneración, ya que no trata de imponer una forma sobre la materia, sino de escucharla, de comprender sus posibilidades y llevarlas a nuevas direcciones.
“Otra palabra clave es ‘imaginar’. La imaginación no es evasión, es infraestructura. Regenerar entonces también significa restituir al diseño esta dimensión temporal, comprender que cada objeto forma parte de una historia más larga que conecta conocimiento técnico, cultura material, imaginación y uso”, expuso Gianni Vinciguerra. “Quizás este sea uno de los aspectos más interesantes del diseño italiano: su capacidad de moverse constantemente entre memoria e innovación. Italia es un país donde la tradición artesanal, la industria y la investigación conviven de manera muy peculiar. Esta convivencia produce algo que podríamos llamar una ‘cultura del proyecto’, donde el pasado no es un peso, sino un recurso creativo”.
“Por esta razón, presentar aquí en México el Día del Diseño tiene un significado especial. México es también un país consciente del valor de sus tradiciones materiales y de la inteligencia contenida en los oficios. Es un país que sabe reinventarse, combinar saberes antiguos con tecnologías nuevas y transformar la materia en cultura”.
“El desafío del diseño contemporáneo es producir nuevas maneras de pensar y de relacionarnos con los materiales, con la tecnología, con el planeta y con el tiempo. Y si el diseño es capaz de hacer esto, entonces sí, puede convertirse en una auténtica práctica de regeneración”, concluyó Gianni Vinciguerra.
Por su parte, David Dolcini abordó el tema del peso de la historia en el diseño italiano, que es enorme y que es una expresión de la cultura italiana, con una gran responsabilidad, así como al hecho de que un diseñador tiene que enfrentarse al diseño con autocrítica.
“El diseño de la historia del diseño italiano, como Achille Castiglioni y Franco Albini, siguen ahí, siguen en nuestras casas y en nuestras vidas, siguen enseñándonos algo. El tema es ese: pensar en algo que supere la temporada, que supere lo que ahora es una palabra muy peligrosa: ‘trend’”, compartió David Dolcini. “El diseño regenera una vida. Y la capacidad de regenerar de un diseñador es la capacidad de ver potencial dentro de algo, ya sea un material, un signo, un objeto, y darle una vida nueva”.
“Tengo la suerte de relacionarme con artesanos, con productores que exportan también aquí en México o en otros países. Y los que se exportan más, los que se sienten muy involucrados, en realidad toman mucho en cuenta la vida de su producto, lo que les pasa después a los materiales que usan. Entonces es un compromiso que involucra a todo un sistema”, concluyó.
Con motivo del Día del Diseño Italiano se presenta la exposición “Time Made”, en el Instituto Italiano de Cultura, inspirada en el proyecto de David Dolcini y que es una llamada a observar el diseño desde una perspectiva diferente. En la muestra no se ven solo objetos terminados, sino procesos, transformaciones y tiempos de producción.
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